BREVE HISTORIA DEL CEMENTO

Desde los tiempos de la antigua Grecia y Roma y hasta mediados del siglo XVIII se empleaba la cal como elemento  fundamental  y  único  aglomerante  para  las construcciones.  Sin  embargo  ésta  no posee  la cualidad  de  fraguar  bajo  el  agua cuando  se  hidrata,  es  decir,  no  es  hidráulica.  A  estos morteros  se les  adicionaba en  determinadas  circunstancias  materiales  de  origen  volcánico  o materiales  de alfarería triturados,  obteniéndose,  experimentalmente,  un  mejor  resultado  de  la resistencia química frente al agua natural y de un modo especial frente al agua de mar.

Por ejemplo el "cemento romano", se obtenía mezclando dos partes de puzolana y una parte de cal apagada. Las puzolanas procedían de las cenizas volcánicas (tobas) que se encontraban al pie del Vesubio en la región de Puzzole, de donde proviene el término puzolana.

De todos los cementos desarrollados, el cemento Pórtland, patentado en Inglaterra en 1824, es el que se emplea hoy en la mayoría de las estructuras de hormigón. Su nombre deriva de la semejanza en apariencia, en el estado endurecido, con la piedra Pórtland de Inglaterra.

DEFINICIONES

Cemento Hidráulico: Cemento que fragua y endurece por la interacción química con el agua, tanto al aire como bajo agua, a causa de las reacciones de hidratación de sus constituyentes, dando lugar a productos hidratados mecánicamente resistentes y estables.
Cemento  Pórtland:  Un  cemento  hidráulico  producido  por  la  pulverización  del clinker  Pórtland, usualmente en combinación con sulfato de calcio.

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