Pisos Sintéticos

Los  pisos   sintéticos  en general  constituyen  una  excelente solución   para   reemplazos   o   reposiciones   de   solados deteriorados y a los que se quiere unificar en ampliaciones y reformas.  También   permiten   su   colocación   sobre   solados viejos, mientras se cumplan determinadas condiciones. Vienen   en   rollos   y baldosas, son de poco espesor y se adhieren   al   soporte   o   sustrato   mediante   pegamento   de
variada especie similares al de la madera:  asfaltos diluidos en frío y cemento de contacto.


A su vez, existen dos tipos de pisos laminares sintéticos, ambos aplicados sobre una base rígida, sea esta cementicia o sobre algún solado antiguo desgastado por el uso como ser un piso de mosaico viejo o similar. Por un lado tenemos los pisos de  policloruro de vinilo con asbesto incorporado (plásticos) y por el otro los de goma sintética, que pueden ser el mismo vinilo sin asbesto, de caucho cloropreno, o poliacetato de vinilo.

Al igual que la madera, todos estos pisos sufren problemas similares como ser: desgaste en zonas de tránsito intenso o el punzonamiento de muebles o tacos, por lo que el tipo de amoblamiento se preverá en función del piso. Debido a su escaso espesor, todos copian las irregularidades del sustrato de apoyo, por lo que este debe ser muy parejo, pudiendo (debido a su rigidez) presentar quebraduras en algunas zonas que eventualmente hayan quedado sin apoyo. De ser  así, se debe nivelar y rellenar las imperfecciones superficiales mediante morteros especiales con aditivos de tipo sintético (llamados   puentes   de  adherencia)   en   pos   de   emparejar   la   base,   evitando   quebraduras   y  marcas   o   resaltos   de   las imperfecciones.

Con el tiempo (después de 4 o 5 años) se produce un paulatino desgaste del piso que se manifiesta en una superficie mas porosa, que obliga a un tratamiento de plastificación mas intenso, mediante ceras siliconadas.
Una ventaja de estos pisos es su calidad térmica, ya que presentan una temperatura propia cálida y agradable. Una desventaja es que en realidad son malos para usarse al exterior, ya que son poco resistente a la luz natural y menos aún a la exposición directa al sol, salvo dos o tres que si bien no tienen una duración ilimitada, envejecen mas lentamente. Los vinilos   se degradan muy  rápidamente ante  la  intemperie,   lo que no ocurre  con  los  cauchos  cloropreno,  material  que conforma a los llamados pisos de goma.

Los signos que evidencian envejecimiento (por radiaciones UV y el  ozono del aire) en estos pisos son: su rigidización, fragilidad, aumento de porosidad superficial y cuarteamiento o craquelé de la cara expuesta.

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